En el mundo de la joyería, algunas piezas tienen un valor que va mucho más allá de los materiales que las componen. Este fue el caso de un extraordinario colgante rectangular de la colección Compressión, realizado en oro rosa y oro amarillo de 18 quilates, con aguamarinas y perlas, diseñado por el reconocido artista francés César Baldaccini.
La historia comenzó cuando Verónica llegó a BDO Joyería en busca de una tasación para una joya muy especial que había recibido décadas atrás. La pieza había sido un regalo de su esposo en los años 60 y, aunque sabía que se trataba de una creación singular, no lograba obtener una valoración acorde a su importancia. Tras recorrer diversas joyerías, las propuestas que recibía se limitaban al valor del oro contenido en la pieza, sin contemplar su relevancia artística e histórica.
Nuestro primer contacto fue a través de WhatsApp. Verónica nos envió fotografías del colgante y rápidamente identificamos un detalle fundamental: la pieza estaba firmada por César Baldaccini, uno de los artistas franceses más influyentes del siglo XX. Comprendimos de inmediato que no estábamos frente a una joya convencional, sino ante una obra de colección con potencial interés en el mercado internacional.
Ese mismo día, Verónica visitó nuestra sucursal de Recoleta para una evaluación presencial. Tras analizar cuidadosamente la pieza, le propusimos explorar una alternativa que permitiera valorar adecuadamente su origen, exclusividad y relevancia artística.
Con ese objetivo, decidimos gestionar su presentación en Segre Subastas, una prestigiosa casa de subastas de España. En diciembre, el colgante fue enviado a Europa con grandes expectativas y la ilusión de descubrir cuál sería su verdadera valoración en el mercado internacional.
Meses después llegó la confirmación que todos esperábamos. La pieza fue incluida en una subasta especializada, con un valor de salida de 8.000 euros. El interés despertado entre los coleccionistas superó todas las previsiones y, tras una intensa puja, el colgante alcanzó un precio final de venta de 18.000 euros.
Durante todo el proceso, acompañamos a nuestra clienta en cada etapa: desde la evaluación inicial y el análisis de la pieza, hasta la gestión internacional y el seguimiento de la subasta. Nuestro objetivo fue brindar transparencia, asesoramiento especializado y la tranquilidad de contar con un equipo comprometido con la obtención del mejor resultado posible.
Más allá del éxito económico, esta historia tuvo un significado profundamente personal. Gracias a la venta de la pieza, Verónica pudo ayudar a su hija y transformar un objeto de gran valor sentimental en una oportunidad concreta para su familia. Este caso refleja nuestra filosofía de trabajo: reconocer el verdadero valor de cada joya, entendiendo que detrás de cada pieza existe una historia única que merece ser descubierta y valorizada de la manera adecuada.